
Esta semana las invitamos a participar del juego del Diccionario.
Chisguete: abertura irregular en una pared o muralla que permite la filtración del chiflete del viento.
Un blog plural y sin pretensiones académicas para poder canalizar nuestra versátil creatividad femenina.Cada semana una nueva consigna de escritura para expresarnos sin ataduras.


Lo emocionante para nosotros en este tipo de producciones era la certeza de que para bien o para mal, representaban algo que no era posible por el trabajo de una sola mente, y poseían un grado excepcional en la calidad de "devaneo", tan propio de la poesía. (André Breton sobre el "Cadáver exquisito")
Ella callaba pero intuía lo que se avecinaba. Lo palpaba en el aire, en los sonidos apagados, en el aroma indefinido que se colaba por los menores resquicios y hasta en el brillo febril de los ojos de Charlotte.
Todo daba a entender que esos bellos he inagotables momentos de felicidad ya no volverían. Habían pasado a ser parte de un anhelado deseo
Las ventanas estaban cerradas y dentro de la casa palpitaba un profundo silencio. Sólo sus recuerdos hacían etallar, por momentos, esa música celestial que la estremecía...
Cuando se dio cuenta de lo que estaba ocurriendo se sintió una princesa despertando en el infierno. Intento darle un sentido a la atroc idad de los hechos.
Charlotte también lo sabía. Aunque intentaba controlar su cuerpo el alma turbada se le escurría por esos ojos espantosamente espejados.
Ese rasgo intuitivo, una vez más le jugaba en contra. Aún antes de producidos los hechos esas mismas sensaciones le advertían lo que estaba por acontecer.
A veces, sólo a veces le servía para el disfrute, y la sorprendía ese estadío casi inconsciente de bienestar que se anunciaba. Después era dejarse llevar para el goce.
Pero, la mayoría se parecía a esto. Alertas desde lo recóndito la ponían a la defensiva , espectante, sombría, ensimismada. A la simple espera de lo inevitable.
y, desafortunadamente para Charlotte, lo inevitable estaba a punto de suceder.Por primera vez para ella...
Ella sintió asco y pena. Asco por el padre envilecido y deleznable al cual los hados o dioses ciegos las habían encadenado. Pena por Charlotte, porque el ultraje ya estaba naturalizado, era una "cuestión de familia",pero el crimen no. Y la culpa es otra condena humana de la que siempre es difícil zafar. Lástima por Charlotte, pobrecita adolescente de espantosos ojos espejados que no quieren mirar. Ahora ya se cierran...es mucho rojo para ellos. Y la voz de papá dejó de reptar para agonizar.

Cuántas veces jugamos con la idea de "estar en la cabeza de alguien"... sentir, pensar, actuar como esa persona. Cuántas veces de chicos jugamos a "ser como". Bueno, en la escritura, tal como en los sueños, está todo permitido, por eso las invito a escribir, en primera persona, sintiendo como alguien que admiren, amen, aborrezcan, o despierte tremendamente su curiosidad.Pero ojo, hay que ponerse en "la piel y la cabeza del otro", ¡si no este juego no tiene gracia!!!
Probemos a actuar entonces en ese escenario de papel, dejémonos llevar por las palabras a otro ser y otro sentir.

"Sensible pérdid" de Luis María Pescetti (Nadie te creería, 2004)Ls cutro vocles quí presentes hemos convocdo est reunión de prens pr confirmrles un notici que er un rumor público y nos tiene sumids en el ms hondo pesr. Me refiero l sensible pérdid de nuestr querid compñer, letr precursor de todos los diccionarios: l primer de ls vocles. El dolor y l confusión de este momento no nos permiten ser ms extenss ni brindrles ms detlles. Pero, sí mismo declrmos con l myor de ls firmezs que ningun de nosotrs cutro se encuentr enferm ni en peligro. Eso es totlmente flso. Y hor disculpen pero hoy no vmos poder dr lugr sus pregunts, les rogmos que conmprendn l seriedd de este momento y ls dejen pr otr opotunidd. Debemos convocr los poets, los utores, los cntntes, cuentcuentos, conferencists pr resolver el enorme desfío de ver cómo hremos nosotros cutro pr que ustedes puedn seguir expresndose con l plenitud de siempre. Grcis y buens trdes.
Ojo con los Orozco (Canción de León Gieco)
Nosotros no somos como los Orozco,
yo los conozco, son ocho los monos:
Pocho, Toto, Cholo, Tom,
Moncho, Rodolfo, Otto, Pololo.
Yo pongo los votos sólo por Rodolfo,
los otros son locos, yo los conozco, no los soporto.
Stop. Stop.